domingo, 9 de enero de 2011

No todo es blanco y negro. También hay fucsias.

O es blanco o es negro, ser o no ser, Ying o Yang, Dios o el Diablo, Maradona o Pelé, derecha o izquierda. Extremismo a la máxima potencia. Ver las cosas de una forma o de otra hace que las personas se sientan seguras siendo concretas, eligiendo un sólo lado y manejando una opinión. Se convencen de que solamente existe un camino o una forma de ver las cosas y de ésta manera no se tambalean en decisiones. Piensan que así pierden menos tiempo eligiendo y actuando. Y tienen razón.


Pero también hay quienes mezclan colores y descubren los más bellos matices. Existen aquellos que unen sentimientos y logran vivir máximas experiencias. Están las personas que eligieron el blanco pero luego se dieron cuenta de que prefieren el negro. Ese momento de transición es a lo que llamamos grises.


Para vivir en armonía, uno debe encontrar el equilibrio de las cosas, de la existencia misma. Y para poder equilibrar hay que vivir en eterna transformación de todo y de uno mismo. Para obtener nuevas experiencias hay que arriesgarse y tomar un camino diferente al anterior. Si estás buscando tu musa y no la encuentras entonces intenta un día escuchar otro tipo de música o leer un blog diferente de los que acostumbras a leer.


Las cosas no son tan sencillas como negro y blanco. Los matices te llevan a complicaciones y éstas a nuevos aprendizajes.

martes, 28 de diciembre de 2010

Ser la Noche Buena.


Viajando en diciembre. Peregrinando. Encontré el sitio ideal, lo encontré en Noche Buena. Tuve que viajar mucho, rezar bastante y desearte más. Pero al final localicé mi sitio predilecto.

En este lugar vi un amanecer de colores, escuché una voz paralizante y conocí el bienestar. Éste sitio es mi Noche Buena. Y tú eres mi regalo de navidad.

Y así es como en segundos te vuelves una persona especial para un extraño.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Llueve... y no es café.


Llegó el invierno y con él una gran cantidad de agua que no para de caer. Resulta que de repente vas saliendo de tu oficina y te cae tremendo aguacero que moja tus papeles, ropa, cabello –¡oh, el cabello!-. Te molestas, maldices a la lluvia, al tiempo, a los astros. ¡Sorpresa! Sigue lloviendo mientras tú estás maldiciendo.

¿Cuándo eras niño te bañaste bajo la lluvia? Yo sí, y lo disfrutaba de manera extraordinaria. ¿Alguna vez te besaron en una tarde lluviosa? A mí sí, y ha sido uno de los mejores besos.

Si la lluvia te sorprende corriendo para alcanzar el transporte público, detente, siente el rocío caer sobre tu rostro, aprovecha mirar al cielo sin la molestia que te causan los rayos del sol, siéntate a esperar que termine de llover y medita, respira. Hay tiempo para todo. Hasta para disfrutar de la lluvia.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Homo sapiens = Inconformidad.


Bien nos plantea Chuck Palahniuk en su libro Rant, La vida de un asesino. Que el hombre no es feliz en ningún lugar.

Cito:

“-Echo Lawrence: La razón principal de que la gente se marche de una ciudad de provincias –solía decir Rant- es que así pueden soñar con la idea de regresar. Y la razón de que se queden en el mismo sitio es que así pueden soñar con largarse.
Rant quería decir que nadie es feliz en ninguna parte”.

Los seres humanos son seres inconformes, siempre buscando la felicidad plena, siempre queriendo más de lo que tienen o de lo que pueden tener. Así son desde antes, desde toda la vida y así deben ser siempre, porque esa es la manera de luchar por más, por mejor realización personal, por salir de la ignorancia, es la manera de evolucionar y de no quedarse estancado, queriendo más.

¿Entonces si así son las personas, si así deben ser, para qué escribo este texto?.

Esa respuesta te la da Maslow cuando expone en su pirámide que los hombres tienen una serie de necesidades y entre estas está alcanzar la autorrealización, la cual se encuentra en la cima de dicha pirámide.

Y yo quiero recordarte que sólo serás completamente feliz por unos instantes, el momento en el que te sientas realizado, y debo hacerte saber que la autorrealización dura poco tiempo, por esto siempre buscas mejorar.

Mi consejo: aprovecha los momentos de felicidad al máximo, sácales provecho, emborráchate de ellos, jáctate. Y cuando estés comenzando un nuevo camino recuerda que ya en un momento conseguiste lo que querías.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Amor mata ambición.


No importa qué tan relevantes sean mis deberes, qué tan largas sean las tareas que debo hacer, qué tan intimidantes sean la guías que me debo aprender. Yo siempre iré al lugar donde me den amor.

Porque hago lo que deseo, porque amo estar cómoda, porque me encanta devolver el amor que me dan. Yo siempre iré al lugar donde me den amor.

Y aunque sea una chica con ganas de comerme al mundo, con ambición, con necesidad de triunfo. Yo siempre iré al lugar donde me den amor, no importa en dónde quede.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Mi mundo es fucsia. ¿Y el tuyo?


El mundo es enorme, ya lo sabemos, lo comprobó Colón y un montón de personas más. A veces el mundo se nos hace chiquitito por la cantidad de coincidencias que llegamos a vivir en un solo día, otras veces el mundo se nos hace problemático por la cantidad de malas noticias que llegamos a recibir en menos de 24 horas, muchas veces el mundo se nos hace bello por la cantidad de amor que recibimos y damos, otras tantas veces el mundo sólo es mundo por la poca importancia que decidimos darle. Sin saberlo, el mundo se torna millones de mundos cada segundo, cada vez que alguien vive una experiencia o decide no vivirla.

Por allí dicen que cada cabeza es un mundo, yo estoy segura de que así es. Las personas tienen el poder de decidir cómo será su mundo, cómo lo vivirán y de qué color lo pintaran.

El mío es fucsia, un día fucsia claro, otro día casi morado. La cosa es que yo manejo mi vida, hago lo que deseo y vivo en el mundo que me gusta. Tú puede hacerlo, debes hacerlo, porque si tu mundo es lo que quieres que sea, tú serás el responsable de tu felicidad y de tus errores sin poder culpar a nadie más, sin poder quejarte, sólo cambiando lo que no te gusta y reciclando lo que vale la pena.

Pinta tu mundo del color que te identifique, y si un día deja de gustarte ese color, cámbialo, esa es la idea.

Sensatez y sensibilidad.


Él es sensatez y yo soy sensibilidad, porque me encanta hacer lo que siento cuando me provoca, porque él piensa las cosas tres veces antes de dar el primer paso.

Somos una mezcla de sensaciones y raciocinio, somos un Sí y un No, somos un “hay que arriesgarse” y un “tengo un plan A, B y Z”.

Él me ama a pesar de mi “locura” y yo lo amo por aceptar mis ganas de comerme el mundo en dos minutos.

Él me frena y me enseña. Yo lo beso mientras me enredo en su cabello.

Al final no somos diferentes, al final siempre es un comienzo, al final nos entendemos, porque no se trata de imponer lo que quieres, no se trata de quién es el más fuerte. Siempre se trata sobre seamos más fuertes juntos… y separados.